BOLETÍN DE DERECHOS HUMANOS.
Bogotá D.C.— Al acercarnos al final de 2025, el Observatorio de Derechos Humanos de Escuela Libertad hace un balance que el país no puede ignorar. Desde el 7 de agosto de 2022, cuando Gustavo Petro llegó a la Presidencia, Colombia ha registrado una serie de hechos que reflejan el grave deterioro de la seguridad y la protección de la vida:
● 285 masacres ● 975 víctimas ● 605 líderes sociales asesinados.
Estas cifras se construyen a partir del seguimiento permanente a fuentes públicas y medios nacionales confiables como Indepaz, Semana, El Tiempo, El Heraldo, La Nación, El Meridiano y Nuevo Día. Un año que termina… pero una tragedia que continúa 2025 no cierra con buenas noticias. Las masacres siguen golpeando a regiones enteras y los líderes sociales continúan siendo asesinados, muchas veces en silencio, sin justicia y sin respuestas claras del Estado.
El discurso de la “paz total” convive, en la práctica, con una realidad que deja más familias en duelo y comunidades atemorizadas. Mientras el Gobierno promete transformaciones, miles de colombianos sienten que la violencia se normaliza y que la protección estatal sigue siendo insuficiente. El contraste entre las palabras y los hechos es evidente.
Desde Escuela Libertad seguiremos documentando, alertando y acompañando a las comunidades que hoy pagan el precio de una política de seguridad que no funciona. No se trata de cifras: se trata de vidas, de familias, de territorios enteros que reclaman autoridad, justicia y garantías reales.